Entradas del mes de Septiembre de 2005
A algunos que se hacen llamar diseñadores debería caérseles la cara de vergüenza.
Hace tiempo leí algo en Sidiostedalimones acerca de Logoworks, una empresa dedicada a hacer logotipos (léase con ironía). El procedimiento ya resultaba algo sospechoso: previo pago de una módica cantidad te envían un logo, sobre el que tienes derecho a un cierto número de pequeños retoques (en función de lo que pagues).
Instalogo, un producto perteneciente también a Logoworks, era algo aún más aberrante: un “generador automático” de logotipos.
En ambos casos, logos de saldo, al por mayor, instantáneos, basados más en el azar que en una estrategia empresarial o comercial, sin creatividad y sin ninguna garantía de exclusividad.
¿Os parece lamentable? Pues aún es peor. Resulta que los recursos usados para generar dichos logos son, en muchos casos, burdos PLAGIOS de otros diseños. Para muestra un botón: arriba los originales y abajo los de Logoworks.

Podéis leer el artículo completo aquí.
Esta es una de mis leyendas urbanas favoritas. Básicamente la cosa va así.
- Si en una misma noche bebes Baileys y (elegir una):
- coca-cola
- tónica
- fanta
- cítricos
- estas bebidas reaccionan en tu estómago formando (elegir una):
- un engrudo asesino
- una pelota de goma recauchutada
- unos afiladísimos cristales perforadores
- unos gases tóxicos peores que el Sarín
- que te causarán automáticamente (elegir de nuevo):
- una muerte instantánea
- terribles dolores de tripa
- perforaciones estomacales varias
- una obstrucción intestinal de camello.
Naturalmente, nada más lejos de la realidad. Es cierto que puesto que el Baileys es una crema que tiene leche en su composición, si se mezcla con cualquier ácido se corta, cambiando de textura. Pero vamos… que lo mismo ocurre si lo tomas sin nada, con los ácidos del estómago. Igualito que pasa con la leche, la nata o cualquier otra bebida lactea.
Esta leyenda tiene varios aspectos curiosos. El primero es que es una leyenda exclusivamente española. Nadie de fuera de España ha oído siquiera hablar de ella.
Otra cosa llamativa es que existe mucha gente que afirma “saber que es mentira” pero aún así “le da cosa” mezclar las bebidas “por si acaso”. Es decir: que la hemos oído tantas veces que nos la creemos, aunque sepamos que no es verdad. Es el efecto meiga, que no se cree en ellas, pero “haberlas, haylas”.
Yo puedo afirmar que he hecho más de una vez la mezcla, tanto fuera como dentro del estómago, y jamás me ha pasado nada. Aparte de eso, cada uno con su mecanismo. ¡Ah! por cierto… ¡VIVA EL BAILEYS!
Por fin he sacado algo de tiempo para tomar fotitos de mi casita nueva y subirlas. Así podeis ver el maravilloso trabajo que ha hecho Rubén con el proyecto de reforma. Aquí os las dejo, para que podais ver dónde vivo. La casa tiene:
- Salón con cocina americana, un par de gatos y un facehugger.
- El despacho: 2×2 metros de cables, teclas y circuitos.
- La habitación de los futuros niños, actualmente usada de trastero.
- El dormitorio: sobran las palabras.
- El cuarto de baño con su gigantesca bañera de 180×90 cm.
- Un par de terrazas acristaladas.
- El pasillo-biblioteca, cargadito de libros.
¿Qué pasaría si metiésemos en una coctelera Buffy Cazavampiros, Star Trek y Bonanza?
Posiblemente, que saldría un bodrio infumable que nada tendría que ver con Firefly.
Pero empecemos por el principio: Joss Whedon es el creador de las archiconocidas series Buffy y Angel, en las que ya ha demostrado ser un friki redomado, guionista chispeante, apasionado de las escenas de lucha coreografiadas y experto maestro en manejar argumentos con infinidad de personajes y varias tramas entrecruzadas. Lo que pocos saben es que además ha sido guionista de películas como Toy Story o Titán A.E., está empeñado en dirigir la última entrega de Harry Potter y será el encargado de dar vida a Wonder Woman en la gran pantalla.

Bueno, pues este personaje lanzó en 2002 una serie con argumento a medio camino entre la ciencia ficción y el western, llamada Firefly. Esta serie acerca de un grupo de rebeldes a bordo de la nave espacial Serenity contaba con todas las especialidades de Whedon: lucha, vueltas de tuerca inesperadas, diálogos gloriosos… y omitía cosas tan curiosas los alienígenas o el sonido en el espacio. Por desgracia no les duró mucho la felicidad a los fans: Fox canceló la serie en el episodio 15, sin tan siquiera emitir otros 3 capítulos que ya estaban filmados.
Cuando la serie fue cancelada, Whedon recicló a tres de los principales personajes como villanos en sus otras series. De ahí que muchos Buffyfilos y Angelmaníacos podamos reconocer al capitán Mal como el sacerdote psicópata Caleb, a la primera de a bordo como la diosa asesina Jazmin o al mercenario Jayne como a uno de los malvados abogados de W&H.

Y cuando parecía que la cosa iba a acabar ahí, descubrimos que Whedon (en un imprevisible golpe de efecto, muy en su línea) se pasa a la pantalla grande.
Está a puntito de llegar a nuestras pantallas Serenity, una película basada en Firefly que cuenta con todo el reparto original de la misma, y que tiene una pinta espectacular. Se rumorea que si la acogida es buena, a lo mejor hasta se retoma la serie televisiva.
Por de pronto, el 21 de Octubre todos al cine a disfrutar de la peli. Y para ir abriendo boca aquí os dejo esto:
Este texto aparecía en el blog de Armando Sosa, un diseñador mejicano,y yo lo he adaptado al castellano y localizado con su permiso. Podeis ver el original aquí.
¿Que pasaría si a otros profesionales se les tratase como a los diseñadores?
Al Abogado
Mire… Yo sé que usted me puede sacar de aquí, que es un profesional y todo eso. Pero compréndalo… es que ahora mismo no me puedo permitir ese desembolso. Ya sabe usted cómo está la situación: uno no puede andar dándose esos lujos. En todo caso, si me pudiese hacer usted un descuentillo… ¿No? Pues nada.
Por ahora -para salirle al paso- me va a defender mi sobrino Rodriguito, que tiene mucho talento para decir mentiras y para sobornar a las altas instancias. Es joven, pero desde pequeño se le nota que tiene talento. Si viera lo bien que se lleva con las secretarias… Es que se pone traje y corbata, y cualquiera diría que acaba de salir de la facultad de derecho.
En todo caso, una vez que él me prepare la defensa le digo que se la mande por e-mail para ver si usted le puede echar un vistazo y darle algunos consejos al chico, para que vaya aprendiendo, ¿qué le parece?
Al Contable
Mire, como usted sabe, ésta es una empresa muy importante en su ramo y por ello nos vemos obligados a seleccionar muy cuidadosamente a todos aquellos que trabajan para nosotros; es por ello que hemos convocado un concurso con otras gestorías importantes para elegir con cuál de ellas trabajaremos.
El concurso consiste en esto: les facilitaremos toda la información necesaria para que usted y su equipo realice nuestra declaración anual. Ésta debe ser exacta, precisa y sin errores. Considere que su propuesta debe de estar de acuerdo a las últimas tendencias financieras y contables del mundo de los negocios y a la vanguardia en evasión fiscal. La propuesta seleccionada pasará a una segunda ronda donde hablaremos de presupuestos y plazos.
Esperamos que ustedes participen, ya que ésta es una excelente oportunidad de ampliar su cartera de clientes con una empresa tan importante como la nuestra y la experiencia que esto les aportaría no tendría precio.
Al Arquitecto
Así que, usted hace planitos ¿verdad? ¡Cómo mola! ¿Usa el AutoCAD? ¿Para MAC o para PC? Fíjese que mi abuelo se dedicaba a lo mismo. Pero en sus tiempos sí que era difícil, porque lo hacía todo a mano. Ahora el ordenador lo hace todo… ¿no?
Al Chef
¡Excelente! ¡Este pato a la naranja está simplemente excelente!
Aunque, si me permite, me gustaría que le hiciera unos pequeños cambios antes de comérmelo. Ya sé que usted es el que sabe pero… No le importa, ¿no?
Bien. Lo que pasa es que se me hace como… no sé… triste. Me gustaría cambiar la naranja por cerezas, porque el color rojo es como mucho más alegre. Sabe lo que son cerezas ¿verdad? Son unas frutitas pequeñas y rojitas… si, veo que las conoce. Pues póngame unas pocas, porfa.
Y otra cosita… a ver si me puede dorar un poquito más el pato y bañarlo con alguna salsa… Aquí en el bar de al lado preparan una mayonesa muy rica… una que usan para las patatas y la tortilla. Por cierto, que yo diría que le hace falta algo de picante, ¿verdad? Le pregunto porque usted es el que sabe… ¿No cree?… Mire, pique unos ajitos y una guindilla, póngalos ahí a un ladito y probamos qué tal sabe.
Muchas gracias, ¿eh? Qué amable es usted. Yo espero aquí a que lo haga…
¡Ah! Espere… Espere… Una cosita más que se me acaba de ocurrir. ¿Qué le parece si las patatas de la guarnición me las espolvorea también con un poco de canela, y le pone unas hojitas de cilantro? Bueno, como usted vea. Porque a fin de cuentas… usted es el experto, ¿verdad?
Perdone que me ponga tan pesado, lo que pasa es que me encantaría venir a comer aquí más veces, y poderle recomendar el restaurante a mis amigas y eso… pero para ello tengo que estar 100% satisfecha, ¿lo comprende?. Porque déjeme decirle que mis amigas sí son exigentes de verdad, no como yo, que me da un poco lo mismo. Así que, cuando vengan, mejor vaya preparando su menú más elaborado. ¡Y sé lo que me digo! Y si eso les hace un precio especial, por ir de mi parte.
Oigaaaaa, señor chef… Se me están ocurriendo otros pequeños cambios… ¿Le molesta si voy con usted a la cocina a explicarle? ¡Graacias!
Al Cirujano
Voy a ser sincero con usted, Doctor: no tengo dinero para esta operación. Así que, ¿Qué le parece si por ahora me deja el apéndice en su lugar y tan sólo me abre y me cose otra vez para presumir delante de mis amigos de la cicatriz?














