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¿Te cuesta concentrarte? ¿Estás a mil cosas y a ninguna? ¿Tantas horas delante de Internet te descentran? Pues parece que tenemos una solución: un estudio ha confirmado que si mascamos chicle la concentración y retención aumenta en torno a un 20% 1.
Por lo visto, este hecho tiene que ver con las reacciones químicas y mecánicas que nuestro cuerpo experimenta para preparase para la digestión. Concretamente la salivación libera insulina, que hace que el ritmo cardiaco aumente y, consecuentemente, la afluencia de sangre al tejido cerebral sea mayor. Exactamente, los estudios indican que el flujo sanguíneo de dicho tejido se incrementa entre un 25% y un 40% mientras se masca, aumentando el aporte de oxígeno y glucosa del cerebro 2. Esto hace que estemos más alerta y más centrados, nos ayuda a concentrarnos y a aprender y retener mejor las materias.
Además de eso, el hecho de realizar una tarea repetitiva y semi-automática en la que no tenemos que concentrarnos, también ayuda a liberar flujos de pensamiento. No en vano algunas ideas siempre llegan cuando estamos haciendo cosas como caminar, hacer algo de ejercicio, o realizando tareas domésticas.
Y por lo visto eso no es todo. Otros estudios realizados 3 y 4 han confirmado que el masticar chicle reduce el estrés y la ansiedad en situaciones de tensión, mejorando la productividad de los trabajadores.
En fin, que si podemos tener mejor aliento, los dientes más blancos, menos hambre y encima vamos a estar más relajados y concentrados, está claro que el chicle es nuestra salvación… ¿O debería decir nuestra salivación?
Aunque para ser justos, hay que indicar que la mayoría de estos estudios han sido patrocinados por la marca de chicle Wrigley (fabricantes de Orbit, Trex y Boomer entre otros).
- El chicle mejora selectivamente la memoria en voluntarios sanos, de L. Wilkinson y A. Scholey y K. Wesness . Appetite. 2002; 38 (3): 235-236.
- La influencia de masticar en la cantidad de hemoglobina del tejido cerebral humano, de A. Sasaki . Journal of Stomatological Society. 2001; 68(1): 72-81.
- Encuesta de estrés en el lugar de trabajo 2008, del I4cp (Instituto para la productividad corporativa). Seattle, WA. 2008.
- Una investigación sobre los efectos de mascar chicle en el humor y en los niveles de cortisol durante estrés psicológico, de Andrew Scholey. 10º Congreso Internacional de medicina del comportamiento. Tokyo, Japón. Agosto 2008.
Más información en:
- Todas las ventajas del chicle en Gum is good
- Resumen del estudio de L. Wilkinson y A. Scholey y K. Wesnes
- ¿La red nos descentra? Internautas dispersos
Ayer celebré mis bodas de madera:
¿Y vosotros por cuál vais?
La tradición dice que hay que regalar algo del material que toca por el aniversario de bodas correspondiente, aunque poca gente conoce más aniversarios que los típicos de plata, oro o diamantes…
Ahí os las dejo en modo texto, por si tanta fotito os aturulla:
1 año papel
2 años algodón
3 años cuero
4 años lino
5 años madera
6 años hierro
7 años lana
8 años bronce
9 años cerámica (arcilla, barro…)
10 años lata (aluminio, estaño…)
11 años acero
12 años seda
13 años encaje
14 años marfil
15 años cristal
20 años porcelana
25 años plata
30 años perla
35 años coral
40 años rubí
45 años zafiro
50 años oro
55 años esmeralda
60 años diamante
65 años platino
75 años brillantes
80 años roble
Yo soy una de esas personas que recicla. Reciclo papel, cristal y plástico. Reciclo aceite. Reciclo ropa. Y también me reciclo a mí misma, porque soy donante de órganos.
Así que cuando hace poco decidí cortarme el pelo drásticamente busque alguna forma de reciclarlo también, y descubrí que existe una organización benéfica que se dedica precisamente a eso.
Locks of Love recoge donaciones de pelo, que usan para hacer pelucas a niños con problemas de alopecia. Lo único que hay que hacer es cortarse al menos 25 cm. de pelo y enviarles la “coleta” recortada por correo a sus oficinas en Florida:
Locks of Love
2925 10th Ave N
Suite 102
Lake Worth, FL 33461-3099
United States of America
Y así lo hice yo. Tras mi cambio de look les envié una trenza de 30 cm. de pelo. Hace poco recibí una postal agradeciéndome mi donación y recordándome que gracias a mi niños que han perdido el pelo podrán lucir de nuevo una bonita melena.
¿Alguno se anima a cortarse el pelo por una buena causa?
Hoy la cosa va de fobias raras.
Hipopotomonstrosesquipedaliofobia: miedo irracional a la pronunciación de palabras largas, científicas o poco comunes en el lenguaje coloquial.
Posiblemente, esta fobia la causa el temor a equivocarse al pronunciar palabras complicadas, y quedar en evidencia ante otros. Me imagino que los que padecen esta fobia serán incapaces de llamarla por su nombre.
Y por si os preguntais: -¿Y la foto del hipopótamo? Pues para despistar
He encontrado en FocoBlog este impresionante vídeo cómico del actor Tom Wilson, que en Regreso al Futuro daba vida tanto a Biff Tannen como a su tatarabuelo Bufford “perro rabioso” Tannen, y a su hijo nieto Griff.

Y pese a que muchos le hemos visto también en series como House, Bones o Entre fantasmas, parece ser Regreso al Futuro le dejo encasillado, y es así como se quita la espinita:
Traducción y subtítulos por El Perro Mistetas
Un amigo mío me ha pedido ayuda para ganar una apuesta. Y yo, como soy buena persona, se la presto. Ahí va el e-mail que me ha enviado, y el vídeo para el que pide visitas. ¿Me echais una manita, please? En el peor de los casos sólo perdereis un segundo de vuestra vida…
I need sombody…
Vivan las chorradas. Esto es una soberana estupidez, pero necesito visitas. No pasa viruses ni nada de eso, sólo es un video idiota que, salvo que seáis tan retorcidos como yo, no os va a hacer ni gracia. Pero necesito visitas, es por una buena causa: una apuesta. Todo lo que podáis hacer por ayudarme será bienvenido.
Aquí está el vídeo:
Muchísimas gracias.
Esta lista de “catorce perlas de sabiduría” (o dieciséis, depende de dónde se lea…) se le atribuye al humorista Dave Barry.
Lo cierto es que es verdad que él escribió una lista de 25 cosas en su libro “Dave Barry turn 50”. Pero esta lista empezó a circular por internet a través de correos electrónicos hace unos 10 años y la actual versión de la lista, de catorce puntos, está tan distorsionada que tiene poco que ver con la original de Barry. Aún sí, la encuentro graciosa y ilustrativa, así que la he traducido y aquí os la dejo:
“Catorce cosas que me ha llevado 50 años aprender” por Dave Barry
Traducido por Cattya.
- Nunca, bajo ninguna circunstancia, tomes una pastilla para dormir y un laxante en la misma noche
- Si hubiese que identificar en una sola palabra la razón por la que la raza humana no ha alcanzado ni alcanzará nunca su máximo potencial, esa palabra sería “reuniones”.
- Hay una finísima línea ente “hobby” y “enfermedad mental”.
- La gente que quiere compartir contigo sus opiniones religiosas casi nunca quiere que tu compartas con ellos las tuyas.
- Nunca debes confundir tu trabajo con tu vida.
- A nadie le importa si no sabes bailar bien. Tan sólo ¡levanta tu culo y baila!.
- Nunca chupes un cuchillo de carne.
- La fuerza más destructiva del universo es el chismorreo.
- Nunca encontrarás a nadie que pueda darte una explicación clara y convincente de en qué nos beneficia el cambio de hora en verano e invierno.
- Nunca debes decirle a una mujer nada que pueda sugerir siquiera remotamente que está embarazada, a no ser que realmente haya un bebé saliendo de entre sus piernas en ese momento.
- Llega un momento en que debes de dejar de esperar tu cumpleaños sea un gran evento. Ese momento son los 11 años.
- Si algo tenemos en común todos los seres humanos, sin importar edad, sexo, religión, clase social, o nacionalidad es que TODOS, en el fondo de nuestro ser, nos consideramos excelentes conductores comparados con los demás.
- Una persona que es amable contigo, pero maleducada con el camarero, no es una persona amable. (Éste punto es muy importante. ¡Fíjate bien! Nunca falla).
- Tus amigos te quieren de todas formas.
Texto original: Ghisroy.
Traducción y gráficos: Cattya
Como todo el mundo sabe, los diseñadores gráficos son la razón de que haya tanta guerra en el mundo. Se nos meten dentro de la cabeza con su publicidad subliminal, nos obligan a gastarnos el dinero en las peores mierdas en contra de nuestra voluntad y, eventualmente, nos conducen a la depresión y a la violencia gratuita. Y desde luego, muchos de ellos son comunistas.
Así que para contribuir a la causa de librar al mundo de esta plaga, he hecho una lista de cosas que puedes hacer cuando estés trabajando con un diseñador gráfico para asegurarte de que acaban tan quemados que dejan este mundillo PARA SIEMPRE.
Microsoft Office
Cuando tengas que enviarle a un diseñador gráfico un documento, asegúrate de que esté hecho con programas de Microsoft Office. Versión PC, si es posible. Si tienes que enviarle fotos, tendrás más posibilidades de volverlos locos si, en lugar de limitarte a enviarle el JPG, copias el documento dentro de un fichero de Office, como Powerpoint o Word. No te olvides de reducir la calidad a 72 ppp para que nos les quede más remedio que volver a contactar contigo para pedirte mayor resolución. Cuando les envíes la versión en “alta”, asegúrate de que el fichero sea por lo menos un 50% más pequeño. Y si usas el correo electrónico para enviárselo, olvida adjuntar el fichero de tanto en tanto.

Tipografías
Si el diseñador elige Helvética como fuente, pide que la cambie a Arial. Si elige Arial, pídele la Comic Sans. Si ha elegido Comic Sans es que ya se le está yendo la pinza, así que tienes el trabajo medio hecho.

Cuanto más, mejor
Digamos que quieres un diseño para una newsletter. El diseñador gráfico tratará de dejar espacio en blanco por todas partes. Grandes márgenes, interlineado, separaciones entre párrafos, etc. Te dirá que así es más fácil de leer, y que el aspecto será más limpio y profesional. No creas sus sucias mentiras. La razón por la que hace eso es para hacer el documento más grande, con más páginas, para que te cueste más dinero cuando lo lleves a la imprenta. ¿Por qué hacen eso? Por que los diseñadores te odian. También comen bebés. Carne cruda y picada de bebé.
Así que asegúrate de que ponga los márgenes pegados y el texto muy, muy, muy pequeño. También se sugiere usar muchas tipografías distintas (y mucho mejor si pides Comic Sans, Arial o Sand). Pide dibujitos de clipart. Pide muchas fotos (si no sabes cómo enviárselas, remítete al punto 1). Intentarán discutir y defender sus opiniones, pero no te preocupes: al final el cliente siempre tiene razón, y te harán caso en todo lo que pidas.

Logos
Si le tienes que enviar a un diseñador un logo para un proyecto concreto, digamos de un patrocinador o un partner, asegúrate de que sea un GIF o JPG en baja resolución y muy muy pequeño. De nuevo, mejor si lo metes dentro de un documento de Word. Quizás creas que con eso es suficiente, pero si realmente quieres mermar la estabilidad mental del diseñador, mejor envíaselo sobre un fondo del que sea difícil recortar el logo. Evita los fondos blancos o negros, muy fáciles de recortar desde Photoshop. Una vez que el diseñador haya logrado extraer el logo, dile que lo necesitas más grande.
Si necesitas que te diseñen un logo, haz tus bocetos en una servilleta. O mejor, pídele a tu hijo de 9 años que lo dibuje. No debe llevarte más de 5 minutos hacer el boceto. No debe ser algo que sea detallado y fácil de entender, puesto que cuanto menos entienda el diseñador lo que quieres, más cambios le puedes pedir a posteriori. Nunca aceptes el primer logo que te envíe. Nunca aceptes el noveno. Hazle hacer miles de modificaciones: color, tipografía e imagen. Pídele que ponga fotos en el logo. Relieves. Gradientes. Comic Sans. Cuando lleve 10 intentos, dile que te gustaba la versión número 2. Ya, es una crueldad, pero recuerda: los diseñadores gráficos son la causa de que exista cáncer de mama entre las mujeres de mediana edad.

Elige bien las palabras
Cuando le digas lo que opines de un diseño, asegúrate de usar palabras que no signifiquen realmente nada. Expresiones como “Lo quiero más dinámico”, “¿Puedes hacerlo más internetero?”, “Me gustaría que el diseño fuese sexy” o “Quiero gráficos bonitos, gráficos que cuando los mires pienses: Eso son gráficos bonitos”. No te sientas mal, estás haciendo lo correcto. De hecho, es tu deber, porque todo el mundo sabe que cuando hay luna llena, los diseñadores gráficos se convierten en hombres lobo.

Colores
El mejor sistema para elegir colores (porque desde luego no vas a dejar que el diseñador los elija) es escribir colores al azar en pedacitos de papel, meterlos en un sombrero, y sacar unos cuantos al azar. El diseñador insistirá en que os quedéis con 2 o 3 colores principales, pero no. Elige tantos como quieras, y asegúrate de hacer lo del sombrero delante de él. Mientras lo haces, canturrea una cancioncilla desagradable.

Plazos
Cuando llegue el turno de aprobar el diseño, tómate tu tiempo. No hay prisa. Tómate un par de días. O seis. Lo justo para que cuando se acerque el plazo de finalizar el proyecto puedas enviar muchas más correcciones y cambios de los que el diseñador tenga tiempo de hacer. Al fin y al cabo, los diseñadores gráficos son los responsables de los ataques del 11 de Septiembre.

¡Acaba con él!
Después de haber aplicado los anteriores puntos a tu víctima, es humano (aunque algunos dudarían de que ellos fuesen humanos) sentirse un poco inseguro. Cuando se haya dado cuenta de que no puede satisfacer todos tus demandas, el diseñador gráfico seguramente habrá abandonado toda esperanza de razonar contigo y hará cualquier cosa que le pidas sin discusión. “¿Lo quiere en Morado? Pues en morado. ¿Seis Fuentes diferentes? ¡Sea!”
Quizás pienses que llegados a este punto, has ganado la partida. Pero no olvides tu objetivo: tiene que abandonar la profesión. Así que prepárate para el golpe de gracia. A la hora de tomar las últimas decisiones en colores, formas, tipografías, etc. dile que estás muy disgustado con su falta de iniciativa. Recuérdale que, al fin y al cabo, él es el diseñador, y debería ser él el que aporte la profesionalidad y talento en el trabajo, y no tú. Coméntale que esperabas más opiniones y sugerencias sobre el diseño por su parte.
Dile que ya te has hartado de su falta de creatividad y profesionalidad, y que has decidido que te sale más rentable hacer tus propios diseños en el Publisher que pagarle a él por hacerlos. Y ahí lo tienes. ¡A estás alturas ya deberías tener al diseñador gráfico golpeando su cabeza contra las paredes de una celda acolchada!

No se porqué, pero la historia de la modelo brasileña que perdió su ombligo a manos del Photoshop de un diseñador chapucero, me da mucha penita. ¿Será porque me pone negra la ineptitud, particularmente de los que se dedican a lo mismo que yo? ¿Será porque lleva la “equipación” de la selección española? ¿O será sencillamente porque está muy buena?

En fin, que he hecho una colecta y le he comprado a la chica unos pocos ombligos, para que no le vuelva a pasar una cosa así:

¡De nada, hermosa!


