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Me encanta retocar fotos, y especialmente retratos. Es uno de mis hobbies favoritos. Estas fotos la edité digitalmente con Photoshop, a petición de la modelo.
La protagonista es Coki y el fotografo que saco la foto original es Luiso. Podeis verlas en grande pulsando sobre ellas.
Texto original: Ghisroy.
Traducción y gráficos: Cattya
Como todo el mundo sabe, los diseñadores gráficos son la razón de que haya tanta guerra en el mundo. Se nos meten dentro de la cabeza con su publicidad subliminal, nos obligan a gastarnos el dinero en las peores mierdas en contra de nuestra voluntad y, eventualmente, nos conducen a la depresión y a la violencia gratuita. Y desde luego, muchos de ellos son comunistas.
Así que para contribuir a la causa de librar al mundo de esta plaga, he hecho una lista de cosas que puedes hacer cuando estés trabajando con un diseñador gráfico para asegurarte de que acaban tan quemados que dejan este mundillo PARA SIEMPRE.
Microsoft Office
Cuando tengas que enviarle a un diseñador gráfico un documento, asegúrate de que esté hecho con programas de Microsoft Office. Versión PC, si es posible. Si tienes que enviarle fotos, tendrás más posibilidades de volverlos locos si, en lugar de limitarte a enviarle el JPG, copias el documento dentro de un fichero de Office, como Powerpoint o Word. No te olvides de reducir la calidad a 72 ppp para que nos les quede más remedio que volver a contactar contigo para pedirte mayor resolución. Cuando les envíes la versión en “alta”, asegúrate de que el fichero sea por lo menos un 50% más pequeño. Y si usas el correo electrónico para enviárselo, olvida adjuntar el fichero de tanto en tanto.

Tipografías
Si el diseñador elige Helvética como fuente, pide que la cambie a Arial. Si elige Arial, pídele la Comic Sans. Si ha elegido Comic Sans es que ya se le está yendo la pinza, así que tienes el trabajo medio hecho.

Cuanto más, mejor
Digamos que quieres un diseño para una newsletter. El diseñador gráfico tratará de dejar espacio en blanco por todas partes. Grandes márgenes, interlineado, separaciones entre párrafos, etc. Te dirá que así es más fácil de leer, y que el aspecto será más limpio y profesional. No creas sus sucias mentiras. La razón por la que hace eso es para hacer el documento más grande, con más páginas, para que te cueste más dinero cuando lo lleves a la imprenta. ¿Por qué hacen eso? Por que los diseñadores te odian. También comen bebés. Carne cruda y picada de bebé.
Así que asegúrate de que ponga los márgenes pegados y el texto muy, muy, muy pequeño. También se sugiere usar muchas tipografías distintas (y mucho mejor si pides Comic Sans, Arial o Sand). Pide dibujitos de clipart. Pide muchas fotos (si no sabes cómo enviárselas, remítete al punto 1). Intentarán discutir y defender sus opiniones, pero no te preocupes: al final el cliente siempre tiene razón, y te harán caso en todo lo que pidas.

Logos
Si le tienes que enviar a un diseñador un logo para un proyecto concreto, digamos de un patrocinador o un partner, asegúrate de que sea un GIF o JPG en baja resolución y muy muy pequeño. De nuevo, mejor si lo metes dentro de un documento de Word. Quizás creas que con eso es suficiente, pero si realmente quieres mermar la estabilidad mental del diseñador, mejor envíaselo sobre un fondo del que sea difícil recortar el logo. Evita los fondos blancos o negros, muy fáciles de recortar desde Photoshop. Una vez que el diseñador haya logrado extraer el logo, dile que lo necesitas más grande.
Si necesitas que te diseñen un logo, haz tus bocetos en una servilleta. O mejor, pídele a tu hijo de 9 años que lo dibuje. No debe llevarte más de 5 minutos hacer el boceto. No debe ser algo que sea detallado y fácil de entender, puesto que cuanto menos entienda el diseñador lo que quieres, más cambios le puedes pedir a posteriori. Nunca aceptes el primer logo que te envíe. Nunca aceptes el noveno. Hazle hacer miles de modificaciones: color, tipografía e imagen. Pídele que ponga fotos en el logo. Relieves. Gradientes. Comic Sans. Cuando lleve 10 intentos, dile que te gustaba la versión número 2. Ya, es una crueldad, pero recuerda: los diseñadores gráficos son la causa de que exista cáncer de mama entre las mujeres de mediana edad.

Elige bien las palabras
Cuando le digas lo que opines de un diseño, asegúrate de usar palabras que no signifiquen realmente nada. Expresiones como “Lo quiero más dinámico”, “¿Puedes hacerlo más internetero?”, “Me gustaría que el diseño fuese sexy” o “Quiero gráficos bonitos, gráficos que cuando los mires pienses: Eso son gráficos bonitos”. No te sientas mal, estás haciendo lo correcto. De hecho, es tu deber, porque todo el mundo sabe que cuando hay luna llena, los diseñadores gráficos se convierten en hombres lobo.

Colores
El mejor sistema para elegir colores (porque desde luego no vas a dejar que el diseñador los elija) es escribir colores al azar en pedacitos de papel, meterlos en un sombrero, y sacar unos cuantos al azar. El diseñador insistirá en que os quedéis con 2 o 3 colores principales, pero no. Elige tantos como quieras, y asegúrate de hacer lo del sombrero delante de él. Mientras lo haces, canturrea una cancioncilla desagradable.

Plazos
Cuando llegue el turno de aprobar el diseño, tómate tu tiempo. No hay prisa. Tómate un par de días. O seis. Lo justo para que cuando se acerque el plazo de finalizar el proyecto puedas enviar muchas más correcciones y cambios de los que el diseñador tenga tiempo de hacer. Al fin y al cabo, los diseñadores gráficos son los responsables de los ataques del 11 de Septiembre.

¡Acaba con él!
Después de haber aplicado los anteriores puntos a tu víctima, es humano (aunque algunos dudarían de que ellos fuesen humanos) sentirse un poco inseguro. Cuando se haya dado cuenta de que no puede satisfacer todos tus demandas, el diseñador gráfico seguramente habrá abandonado toda esperanza de razonar contigo y hará cualquier cosa que le pidas sin discusión. “¿Lo quiere en Morado? Pues en morado. ¿Seis Fuentes diferentes? ¡Sea!”
Quizás pienses que llegados a este punto, has ganado la partida. Pero no olvides tu objetivo: tiene que abandonar la profesión. Así que prepárate para el golpe de gracia. A la hora de tomar las últimas decisiones en colores, formas, tipografías, etc. dile que estás muy disgustado con su falta de iniciativa. Recuérdale que, al fin y al cabo, él es el diseñador, y debería ser él el que aporte la profesionalidad y talento en el trabajo, y no tú. Coméntale que esperabas más opiniones y sugerencias sobre el diseño por su parte.
Dile que ya te has hartado de su falta de creatividad y profesionalidad, y que has decidido que te sale más rentable hacer tus propios diseños en el Publisher que pagarle a él por hacerlos. Y ahí lo tienes. ¡A estás alturas ya deberías tener al diseñador gráfico golpeando su cabeza contra las paredes de una celda acolchada!

Este es mi último vicio. Iconbuffet es una red social de intercambio de iconos gratuitos.
En definitiva, es como cambiar cromos: cuando te apuntas te dan una serie de créditos y de sellos. Con los créditos “compras” iconos que te envían otros usuarios, y con los sellos envías iconos. Además, cada poco tiempo te regalan colecciones de iconos gratuitos que puedes usar como quieras. A medida que intercambias iconos con los demás consigues puntos y condecoraciones que te dan estatus, además de hacer amigos y acumular montones de iconitos chulísimos.
En fin: os puedo garantizar que es adictivo. Una red social gratuita para fanáticos del diseño web y a los iconos. Os aconsejo pasaros por allí echarle un ojo.
Y si alguien se apunta al Buffet, que me busque: aquí os dejo mi usuario.
No se porqué, pero la historia de la modelo brasileña que perdió su ombligo a manos del Photoshop de un diseñador chapucero, me da mucha penita. ¿Será porque me pone negra la ineptitud, particularmente de los que se dedican a lo mismo que yo? ¿Será porque lleva la “equipación” de la selección española? ¿O será sencillamente porque está muy buena?

En fin, que he hecho una colecta y le he comprado a la chica unos pocos ombligos, para que no le vuelva a pasar una cosa así:

¡De nada, hermosa!
Me ha encantado este artículo leído en Microsiervos: Cosas que no debes hacer al construir un sitio web. Es un resumen de un artículo más extenso: 19 Things NOT To Do When Building a Website, de Josiah Cole. En general, me parecen muy acertados todos los puntos, aunque siempre hay excepciones y cada caso concreto es un mundo.
- Nunca cambies el tamaño de la ventana del navegador del usuario automáticamente, es molesto, irrespetuoso y típico de los sitos de spam.
- Mal si tu página es de las que primero carga una página señuelo y ésta “lanza” un popup con la página real. Error muy habitual de los sitios hechos en Flash.
- Tampoco está bien preguntar al usuario si quiere ver una caca de página directamente o prefiere entrar a un sitio guay lleno de colorines y animaciones pero para el cual necesita aditamentos especiales y esperar un rato a que cargue.
- Si todo tu sitio está hecho en Flash despide al desarrollador de la página y hazla otra vez; si la has hecho tú colócala en el apartado “sitios inútiles que he hecho” de tu portfolio y hazla otra vez.
- No pretendas reinventar la navegación de los sitios web.
- El contenido es el rey: si tu página web no tiene suficiente contenido o ningún texto real que no esté en una imagen contrata a un copy y despide a tu webmaster ahora.
- Si tu sitio web no funciona o no se ve bien en Firefox… ¡bienvenido al 2007 tontolaba!
- Nada de texto parpadeando [<blink>, los navegadores con clase como Safari ya ni la interpretan], nada de usar FrontPage, nada de popups ni en enlaces ni automáticos, nada de texto en scroll, nada de intros en Flash,…
- Si la página contiene música asegurate de que el usuario puede detenerla o apagarla y mejor si no se inicia automáticamente —lo mismo para el vídeo.
- Los menús de navegación mejor en texto que en imágenes.
- Un flujo de navegación bien pensado con subsecciones siempre es mejor que utilizar menús desplegables.
- Si la única forma de encontrar la información importante de tu sitio web es utilizando el buscador, despide al tío que hizo el flujo de navegación —y que seguramente utilizó menús desplegables.
- Cuida el tiempo que necesita la página para cargarse.
- Si pretendes hacer pasar al usuario por alguna ruta predeterminada para llevarle a alguna página concreta o a la versión demo de tu producto es hora de que te compres una granja de hormigas para aliviar tus deseos de usurpador de voluntades con alguna especie que lo permita.
- Si vas a poner vídeo olvidate de pedirle a los usuarios que elija distintos anchos de banda y formatos de video perdedores como RealPlayer, Windows Media Player, Quicktime,… Utiliza un reproductor de vídeo en formato Flash como hacen YouTube y similares —si, Flash ganó esta única batalla hace tiempo.
- No utilices técnicas y tecnologías nuevas en tu sitio web simplemente porque puedes o porque son novedosas. Las tecnologías nuevas son chulas, pero utilizalas sólo si realmente mejoran de algún modo la vida a tus lectores / clientes / usuarios.
Esta es una conversación ficticia, que resume un caso real vivido por un compañero. La mayoría de los intercambios fueron vía e-mail, pero las situaciones SI son reales. Para mear y no echar gota:
CLIENTE: Hola, D. ¿Cómo van los últimos cambios que te pedí?
DISEÑADOR: Bien, bien… Teniendo en cuenta que para crear un sencillo formulario de registro, llevamos un mes de modificaciones, que no tienes ni idea de cómo funciona nada, y que cada día que pasa cambias de idea, no van mal del todo.
CLIENTE: Acuérdate de que el usuario además de introducir sus datos tiene que contarnos una anecdotilla… deja una caja de texto para que puedan escribirla.
DISEÑADOR: Muy bien… ¿Cuál es el límite de caracteres que quieres que pueda tener la anécdota?
CLIENTE: 5.
DISEÑADOR: Escueta anécdota, vive Dios. Ajá.
CLIENTE: Otra cosa… el campo “Fecha de nacimiento de sus hijos menores de 18 años” ¿Lleva algún tipo de validación?
DISEÑADOR: Por ahora no ¿quieres que limite la edad?
CLIENTE: Si, haz que no puedan meter edades inferiores a 18 años.
DISEÑADOR: …
CLIENTE: Otra cosa, me gustaría que limitaseis el rango de años de nacimiento de la persona que se registra.
DISEÑADOR: Estupendo… Tu me dirás en rango.
CLIENTE: Pues que no se pueda meter una fecha de nacimiento de 1800 ni de 2100.
DISEÑADOR: Pero, si… ¡desde hace un mes el rango de edades es de 1890 a 2007!
CLIENTE: Vale, y ¿cómo está el tema de la validación del campo de dirección?
DISEÑADOR: Pues hace un mes era obligatorio. Pero hace dos semanas nos pediste que fuese opcional.
CLIENTE: Bueno, pues entonces, mejor que sea opcional.
DISEÑADOR: Como te decía, ya es opcional.
CLIENTE: Pensándolo mejor, creo que lo ideal es que sea obligatorio.
DISEÑADOR: Vale, vuelvo a poner la validación para que sea obligatorio…
CLIENTE: ¿Sabes qué? Casi mejor llegamos a un término medio… haz que el campo de dirección sea obligatorio, pero se pueda dejar en blanco. ¿Cómo lo ves?
DISEÑADOR: (Sollozos ahogados)

Opino que el Baileys es la cosa más rica del mundo. Y más desde que he descubierto un nuevo sabor que acaban de lanzar en nuestro país, que está más bueno si cabe que el original: el Baileys de caramelo.
Por eso no entiendo que algunas personas puedan desperdiciarlo de esta manera:
¡Madre mía! ¿Habeis visto todas esas botellas? Al que se le ocurrió esto debería estar en la carcel… :/
Por cierto: os recomiendo la página oficial de Baileys. La sección de History con las vacas felices es una pasada.
Éste es el último currículum que he enviado.
Todo junto (la nota de rescate, el dedo y el currículum) lo envié por mensajero a la responsable de recursos humanos.
El dedo lo moldeé con masilla epoxídica y lo pinté con pintura acrílica. También le puse un hueso de cordero sobresaliendo por la parte de arriba, para que pareciese más real.
Creo que les gustó bastante
Recibido de Muriel
O como usar un blog de manera inteligente y atractiva
Atención: no apto para cardiacos.


