RecetasEntradas en la categoría (Pág. 2)

19 de diciembre de 2005 | 12:17

El otro día hice comida morada. La verdad es que fue completamente casual, pero al final tanto el primero como el segundo eran morados.

Lo cierto es que fue muy curioso. Es más: me gustó. Creo que deberían hacerse más comidas cromáticas. Puedes elegir entre una cena monocromática roja o un almuerzo duotono morado-verde. También se podría hacer una comida en escala de grises.

Y no sólo eso. Estaría genial un restaurante cromático, con menús de colores… lunes rojo, martes verde, miércoles marrón… ¡No me digáis que no estaría bonito!

Para el que le surja curiosidad, la comida era una crema de manzana y coliflor morada y un pollo al vino tinto. Postre no teníamos, pero esa misma noche tome fuera de casa un postre también morado (helado de violeta).

27 de noviembre de 2005 | 21:37

Esta es una receta muy fácil pero muy vistosa. Es una de esas recetas para impresionar, ideal para las primeras citas, las primeras veces que viene la suegra a casa o esa vez que invitas al jefe a cenar.

Elige tu queso (o SU queso) favorito. Tiene que ser un queso sabroso. A mi me gusta el Idiazábal, pero puedes usar Emmental, Gouda, Manchego o el que prefieras. Ahí va…

Para cuatro personas necesitas:

  • ½ litro de leche entera
  • 150 g. de queso rallado a tu elección
  • 50 g. de mantequilla
  • 40 g. de harina
  • 6 huevos
  • Sal, pimienta negra, nuez moscada

Derrite la mantequilla en un cazo y fríe un poco la harina hasta que esté ligeramente dorada. Agrega la leche poco a poco y sin dejar de remover, para que no le salgan grumos a la bechamel. Sazona con la sal, la pimienta y la nuez moscada.

Deja hervir la mezcla unos minutos para que espese. Retírala del fuego y condiméntala con sal, pimienta negra y nuez moscada. Luego agrégale el queso rallado y remueve hasta que quede homogéneo.

Por otro lado, separa las yemas de los huevos de las claras. Agrega las yemas a la crema de queso y mezcla bien. En otro recipiente, monta las claras a punto de nieve.

Incorpora las claras a punto de nieve a la mezcla con movimientos envolventes. Échalo en un molde engrasado y mételo en el horno precalentado a 200º durante 30 minutos, y sírvelo recién sacado del horno ¡Les dejarás de piedra!

12 de junio de 2005 | 21:06

Esta es una adaptación personal de un plato que vi en el Canal Cocina. Está riquísimo, es muy fácil de hacer y va estupendo ahora en verano, porque se come muy frío. Asegúrate de que la persona a la que vayas a preparárselo le guste el pescado crudo.

Hay que prepararlo entre media hora y dos horas antes de consumirlo, y reservarlo en la nevera para que se enfríe bien. Con más tiempo el agucate se puede poner negro, y con menos no se marina bien.

INGREDIENTES (para 4 personas)

  • 350 g de bonito fresco
  • 350 g de salmón fresco
  • 2 aguacates
  • Media cebolla
  • Aceite de oliva virgen
  • Zumo de 2 limones
  • 6 agujas de cebollino fresco y un par de ramas de eneldo fresco (si no los tienes frescos, usa una cucharada de cada uno, y ponlos unas horas a remojar en el zumo de limón)
  • Pimienta, sal

ELABORACIÓN

  1. Haz una vinagreta con partes iguales de zumo de limón y aceite de oliva, una cucharadita de sal y una pizca de pimienta.
  2. Pica el cebollino, el eneldo y la cebolla y añádelos al aliño.
  3. Agrega los pescados cortados en daditos muy pequeños y mezcla cuidadosamente con una cuchara y un tenedor.
  4. Incorpora el aguacate en daditos. Prueba de sal y mételo en la nevera.

Acuérdate que cualquier pescado que se vaya a comer crudo conviene congelarlo antes para evitar riesgos con el Anisakis.

24 de mayo de 2005 | 12:23

Esta receta es genial para cuando invitas a gente a casa, porque es sencilla de hacer, barata, se puede preparar con tiempo y siempre triunfa. Y como me gusta como publica las recetas OneEyedMan en su blog, pues me copio y la pongo también así, con fotitos :)

Ingredientes (4 personas):

  • 3 pechugas de pollo cortadas en tiras
  • 2 cebollas grandes
  • 1 bote de leche de coco (se puede cambiar por nata)
  • Un puñado de pasas blancas (remojadas un par de horas en agua)
  • Un puñado de pasas sultanas (remojadas un par de horas en agua)
  • Dos puñados de pistachos pelados (si no quieres pelarlos, que es un coñazo, cámbialos por piñones)
  • Dos vasos de Arroz Basmati (vale arroz normal)
  • Curry, clavos de olor, una rama de canela
  • Aceite, sal, pimienta

Preparación

  1. Pica las cebollas en juliana, échales sal, y ponlas a pochar a fuego lento. Cuando ya estén transparentes, retira el aceite sobrante.
  2. Salpimienta el pollo, y échale bastante curry, hasta que los trozos cojan color amarillo. Dóralo en la sartén con la cebolla pochada, y una vez dorado déjalo un rato a fuego suave para que suelte el jugo.
  3. Añade las pasas blancas escurridas y la lata de leche de coco. Acuérdate de agitar la lata antes de abrirla para que esté bien líquida. Deja cocer a fuego medio hasta que la salsa tenga la consistencia deseada.
  4. Mientras tanto, pon a hervir en un cazo bastante agua con sal, una rama de canela y unos clavos de olor. Eso le dará un aroma oriental. Echa el arroz y cocínalo 12 minutos.
  5. Una vez colado el arroz, saltéalo un poco en una sartén con el aceite, los pistachos, y las pasas negras escurridas. Sirve en platos el arroz y el pollo por separado.

¡Está buenísimo! :)