14 de Octubre de 2011 | 8:30
Un cadaver bajo mi post

El otro día mi padre vino a contarme muy ilusionado una de esas curiosidades que sabe que me encantan. Era la etimología de la palabra cadáver. Básicamente, nos explicó, era un acrónimo de la frase latina CAro DAta VERmibus (carne dada a los gusanos), que solía ponerse en las lápidas romanas. En cuanto lo contó, pensé que era una historia buenísima para poner el en el blog.

Pero hete aquí que cuando he intentado confirmar esta versión me he encontrado con que no es más que una leyenda urbana. Resulta que de todas las lápidas y sepulcros romanos que se conservan hoy en día, ninguno tiene esta inscripción. Además, los romanos tradicionalmente incineraban a sus muertos, por lo que poca carne quedaba para dejar en los cementerios. No fue hasta el siglo III que se empezó a poner de moda la inhumación como ceremonia funeraria, para gran alegría de gusanos y otros bichos.

Por lo visto, la palabra cadáver tiene una etimología mucho más vulgar y menos interesante: viene del verbo latino cadere (caer, acabar). De hecho, hasta el día de hoy seguimos usando la palabra “caídos” como eufemismo para los muertos.

Mientras buscaba información al respecto, he encontrado además este enlace a una recopilación de otras falsas etimologías, que me ha resultado absolutamente fascinante, por dar yo por buenas la mayoría de ellas.

¿Quieres morder el anzuelo?

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